Introducción al alemán

30 03 2008

Atribuyen por aquí al genial Woody Allen esta cita:

“Life is too short to learn German”

Además de reir, no tengo más que añadir. Bueno, sí: ojito al chiste de la formación de palabras en alemán que se cuenta en el enlace, porque el tipo en cuestión comenta que le han confirmado que es correcto… y yo, como chapurreadora de este idioma, no sé si es cierto, pero doy fe de que, sea cierto o no, existen composiciones de palabras en alemán se las traen… sin embargo, que no cunda el pánico: no hay que preocuparse, pedir cerveza es fácil xD





La vida en Stuttgart

14 03 2008

Por suerte para mí, cuento con Dani, un chico de la FI que se ha ido a Stuttgart y está ahora allí, y con Willi para recopilar aún más información sobre la que será mi casita durante 18 meses. Por suerte para mí también, ninguno de ellos tiene problemas en someterse a todos mis interrogatorios-paliza, y mira que puedo llegar a ser pesada. Así que preguntando por aquí y por allí, y tras arrancarle a Willi la promesa de ayudarme un poco con la elección de asignaturas, dejando de lado el tema académico la información que tengo es la siguiente:

  • alojamiento: en el campus hay dos posibilidades de alojamiento: un piso compartido o una habitación, compartiendo cocina y baño. Según me cuentan, los españoles tenemos… cierta fama de juerguistas, vaya, así que ser español y que te concedan piso es difícil. Willi me recomendó piso, pero Dani está en habitación y está también tan contento. En cualquier caso, es lo mismo, yo pido alojamiento, así, en general, y ellos me conceden lo que les venga bien. La habitación la limpiaría yo, la cocina y baño va una señora una vez a la semana a darles un repaso (no quiero ni pensar en lo que una panda de juerguistas pueden llegar a hacer en una cocina una semana entera… seguro que al final podrían crecer cocodrilos o algo). Si me tocase piso, por supuesto, la limpieza sería cosa mía y de mis compañeros de piso. El precio en habitación creo que rondaba los 250 al mes, en piso no sé cuánto es.
  • transporte: uno de esos misterios de la ciencia, cómo es posible que los alemanes den tantas facilidades a los estudiantes y aquí en España no haya forma. En Stuttgart hay un abono semestral por unos 160 euros, y al parecer el primero de ellos te lo paga el Ayuntamiento de aquí. En cualquier caso, a los estudiantes no nos compensa, porque a partir de las 18.00 todos los días y los fines de semana el día entero, puedes viajar sólo con tu carnet de estudiantes, sin más. Según me dice Willi, lo malo son los horarios para salir de marcha, pero los españoles y latinoamericanos que ya están allí lo que hacen es coger el último autobús para salir y el primero de la mañana siguiente para volver. Así que no problem xD
  • universidad: tienen una delegación de alumnos que ofrece servicios como recoger a los Erasmus en el aeropuerto, organización de actividades y salidas, para poder conocer gente, y tienen gente muy dispuesta a ayudar. Yo de momento voy a escribir a ver si pueden recomendarme asignaturas, Willi tiene un par de amigos allí a los que les tira más el hardware, quizá ellos puedan orientarme un poco con respecto a profesores y dificultad.

De momento no sé más, pero el panorama no tiene mala pinta.

AVISO PARA FUTUROS VISITANTES: No hay problema en meteros en mi habitación o piso, en este último caso consultando con mis compañeros, pero no suelen poner trabas. Así que empaquetad los sacos de dormir… =)

Edit (24/03/2008) : evidentemente, el transporte no te lo paga el Ayuntamiento de aquí, sino el de allí, el de Stuttgart. Debía yo de andar muy ilusionada pensando que realmente es posible que en algunos sitios las cosas funcionen un poco mejor y quise extrapolarlo a aquí. O sería que ya estaba yo de vacaciones, o algo.





Stuttgart!

11 03 2008

Por fin, tras días de esperas y los nervios de último momento… ¡ha salido! El viernes pasado teníamos ya la lista provisional de los destinos adjudicados, y al lado de mi nombre aparecía “Stuttgart”, con sus códigos correspondientes y el nombre de la Universidad de acogida. Así que ya estamos, empezamos la cuenta atrás.

El siguiente paso es entregar un formulario de aceptación de destino provisional (o de renuncia o reclamación, que no es el caso), y esperar a la reunión que tendremos después de Semana Santa para que nos cuenten, según el caso, qué es lo siguiente que hay que hacer.

He conseguido contactar con Willi, una chica alemana que estudiaba en Stuttgart y ha venido a hacer el intercambio aquí, y ha prometido echarme una mano con el “Learning Agreement”, con la elección de asignaturas y todo eso, así que esta tarde a las 15.00, en la cafetería, empieza un repaso a las asignaturas que existen allí. Posiblemente necesitemos ayuda de alguno de sus amigos, puesto que a Willi lo que le gusta es la rama de IA y yo voy más por el tema del hardware, pero bueno, siempre es un consuelo tener a alguien que te eche una mano con el tema burocrático.

¡¡¡Nos vamos!!!

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Perspectiva

5 03 2008

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El ser Erasmus es para siempre. No hay forma de borrar esa condición: una vez eres estudiante Erasmus, lo eres para toda la vida“.

En estos términos comenzaba la charla sobre el programa de movilidad que, en su día, tuvo lugar en la facultad para informarnos de las posibilidades que teníamos. Claro que hablaban en términos económicos; una vez recibes la beca Erasmus, no puedes volver a recibirla, aunque te cambies de carrera, de universidad y de lo que tú quieras, pero a mí me gusta pensar, de todos modos, que es efectivamente algo indeleble, una marca que llevas toda la vida.

Por la gente que yo conozco y que ha participado en un programa de estas características, no sé nada. Sólo te miran con cara de bobos, con una sonrisa inmensa y te dicen que no pierdas la oportunidad de participar en ello. Que conoces un montón de gente, que abres tremendamente los ojos y aprendes a mirar las cosas de otra forma. Un año fuera es una forma de buscarte a ti mismo, de darte un respiro de todo lo que te rodea. Quien más, quien menos se ha sentido desengañado alguna vez, y es una oportunidad perfecta para renovar metas, buscar nuevos retos, no importa si son el idioma, la carrera, abrir la mente…

Para distinguir lo importante de lo que no lo es entre todo lo que te rodea. Para redescubrir, una vez más, a los que siempre están allí, a pesar de la distancia, de la diferencia de ritmos de vida, de los kilómetros. También para olvidar a aquellos que no lo están porque no lo estuvieron nunca. Para dar la bienvenida a todos los que entrarán, con los que compartirás una temporada importante. Para encontrar de alguna forma partes de ti mismo que creías haber perdido.

(Aún esperando la publicación de la lista para confirmar desde dónde miraré el mundo el año que viene…)

[La imagen es una obra de M.C. Escher. Recomiendo, a quien no lo conozca, que lo busque por ahí, tiene muchas cosas interesantes.]